Cuaderno de campo

La traducción, día a día

Traducir a Rabelais

by Alicia Martorell on 01/04/2013

Portada Gargantúa y PantagruelEl 21 de marzo asistí en la Fundación Francisco Ayala de Granada a una conferencia dentro del ciclo Qualis avis, talis cantus, organizado en colaboración con ACE Traductores, en el que los traductores que han recibido el premio Esther Benítez presentan su trabajo en forma de seminario, ante un público restringido.

Gabriel Hormaechea presentó su traducción de Gargantúa y Pantagruel (en realidad, el volumen incluye las cinco obras que componen el ciclo) que, no solo ha recibido el premio Esther Benítez, sino también el premio Ángel Crespo, y explicó los planteamientos teóricos de los que había partido y la manera en que había enfocado su complejo trabajo.

La obra es tan rica que dio para un repaso de todo el catálogo de técnicas traductológicas. Quizá la traductología debería ser eso: que un traductor explique cómo lo hace y por qué lo hace así.

En este artículo, Gabriel Hormaechea se explaya sobre la mayor parte de los temas que se tocaron en el taller. Merece la pena leerlo con detalle y ver cómo una imaginación desbordante y un trabajo riguroso pueden hacer retroceder el concepto de intraducibilidad hasta que quede fuera de plano. Es curioso comprobar, salvando las distancias, cómo se parecen el trabajo de un traductor literario y el de uno especializado cuando se trata de ir al corazón de los problemas.

Y, sobre todo, merece la pena leer la traducción.

Todavía quedan tres sesiones del ciclo: el 11 de abril Daniel Najmías presentará su traducción de París, Francia, de Gertrude Stein, el 16 de mayo Dolors Udina presentará su traducción de Diari d’un mal any, de Maxwell Coetzee, y el 27 de junio Isabel Ferrer y Carlos Milla presentarán su traducción de La gran marcha, de E. L. Doctorow. Es necesaria inscripción previa.

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